Cómo comemos: Los 4 tipos de alimentación
Cuando hablamos de tipos de alimentación, debemos de tener en cuenta que existen algunos saludables y otros que no. Por ejemplo, mientras que los comedores intuitivos son considerados como personas con una alimentación sana, los “Storm Eaters” cuentan con hábitos realmente insanos de cara a la nutrición.
Comprender las razones subyacentes de este tipo de hábitos es esencial, ya que romperlos requiere esfuerzo y dedicación. Mientras que para algunos comer puede resultar fácil, para otros puede suponer un reto importante. Por ello, como expertos en nutrición, desde Spatz queremos compartirte los 4 tipos de nutrición que existen y consejos para cambiar sus malos hábitos alimenticios:
Fuel Eating
Al igual que los coches necesitan combustible para funcionar, los seres humanos necesitan alimentos para vivir. Este tipo de alimentación se produce cuando se tiene hambre y el estómago comunica la necesidad de alimentarse, o dicho de forma más sencilla, se produce cuando la persona come únicamente cuando tiene necesidad de alimentarse. Este hábito alimenticio es natural y normal, ya que satisface las necesidades del cuerpo. Lo recomendable es que entre el 80% y 90% de lo que ingieres sea únicamente para cubrir ese “combustible”. Los alimentos que ingieres deben proporcionarte una energía sostenida y hacerte sentir mejor. Si estás hambriento, recuerda que comer despacio es beneficioso para tu cuerpo.
Cuando se come para repostar nuestro combustible, hay que evitar los alimentos procesados y dar prioridad a las frutas, las verduras, la carne magra y las grasas saludables, por ejemplo. Este tipo de hábito alimenticio no solo consiste en comer correctamente cuando se tiene hambre, sino también en parar cuando se sabe que se está lleno. La alimentación energética puede relacionarse con el 80/20, una regla japonesa. El 80/20 reconoce que su cerebro tarda entre 15 y 20 minutos en darse cuenta de que está lleno. Por lo tanto, si dejas de comer antes (alrededor del 80 % de tu capacidad), es más probable que estés lleno, y te sientas saciado en los 20 minutos siguientes.
Joy Eating
Este tipo de alimentación, llamado en español comer con alegría, se refiere a la acción de comer alimentos sin valor nutricional, pero que te hacen feliz por su sabor, olor y textura. Este tipo de nutrición puede darse ocasionalmente cuando se comparten momentos con amigos o familiares, simplemente disfrutando del sabor de diversos alimentos sin preocuparse por su nutrición. Sin embargo, aunque la familia y los amigos no apoyen los hábitos alimentarios saludables, es muy importante que te mantengas fiel a tus objetivos nutricionales. Ten cuidado y no dejes que el “joy eating” se convierta en un hábito, ya que la comida puede hacernos felices, pero cuando la relación con la comida no es sana, también puede provocar problemas de salud.
Esta práctica se conoce a veces como comer por diversión, pero como todo, si te excedes, puede perder su gracia. Para conseguir un equilibrio saludable, intenta que comer por placer represente solo el 10% de sus hábitos alimentarios generales. Aunque es difícil medir con exactitud el grado de disfrute, este porcentaje sirve como recordatorio de que debe ser ocasional.
Cuando se regula, la alegría de comer es una de las cosas más importante en nuestras vidas, ya que estimula la felicidad. Además, permitirnos algunos caprichos a la hora de comer nos permite mantener una buena dieta a lo largo del tiempo. Este método suele ser una solución para las personas con trastornos alimentarios. Permitirse encontrar la alegría en la comida es crucial porque pequeñas cosas como esa pueden arrancarte una sonrisa y permitirte saborear los placeres sencillos de la vida.
Fog Eating
El fog eating es uno de los peores tipos de alimentación que existen, a menudo comparado con un avión cuando se pone en piloto automático. Esta comparación se debe a que este tipo de nutrición se da cuando una persona ingiere alimentos sin pensar ni darse cuenta de lo que come. Durante la pandemia de coronavirus, muchas personas desarrollaron este tipo de hábito alimentario debido al aburrimiento o al fácil acceso a los tentempiés. Un “fog eater” comerá tentempiés entre comidas sin tener realmente hambre. He aquí algunos ejemplos de este tipo de alimentación, por si aún no los distingues de los dos hábitos alimentarios mencionados anteriormente:
- Picar sin pensar mientras ves la televisión o trabajas.
- Recurrir a la comida para hacer frente a tus emociones.
- Comer por aburrimiento y no por verdadera hambre.
- Picar mientras preparas la comida
Como habrás observado, algunos de los ejemplos anteriores dan lugar a malas elecciones alimentarias debido a la distracción a menudo relacionada con la multitarea. Puede que te sorprendas a ti mismo comiendo entrecortadamente cuando llegas al final de la bolsa de patatas fritas, o que descubras que no queda jamón para la pizza porque te lo has comido todo. Si te suena este hábito, recuérdate a ti mismo que nunca debes comer de forma distraída, ya que puede afectar a tu salud.
Storm Eating
Hemos mencionado que, en algunos casos, comer con alegría puede ser beneficioso, pero en este caso, comer como un “storm eater” siempre tiene consecuencias negativas. Los comedores compulsivos suelen ser vistos como personas fuera de control que no pueden dejar de comer. También conocido como atracón, este tipo de alimentación puede tener efectos físicos y mentales muy negativos, y a menudo hace que la persona se sienta arrepentida y avergonzada después. Este hábito alimentario suele percibirse cuando se afrontan emociones difíciles. Cuando te sientas triste, darte un capricho con un gran tarro de helado puede parecer tentador, pero es un momento crucial para reconsiderar los hábitos alimentarios emocionales y optar por una alimentación más saludable.
El “storm eating” es uno de los peores enemigos que puede tener durante tu viaje de pérdida de peso, ya que a menudo provocan un aumento de peso, problemas digestivos y malestar emocional. Para algunos, el paso más difícil de la dieta es evitar las comidas tormentosas, que suelen producirse cuando te has privado de un alimento concreto.
Otros tipos de hábitos alimentarios
- Comer rápido: Este tipo de hábito alimenticio suele darse en estudiantes o personas que llevan una vida ajetreada. Aunque comer rápido puede ahorrar tiempo al principio, las repercusiones de comer rápido son indeseables. Una comida normal debería durar entre 20 y 30 minutos. Terminar una comida en menos de 10 minutos puede causar problemas digestivos. Cuando sientas la tentación de devorar la comida rápidamente debido a su exquisitez o al hambre, intenta contenerte y saborear cada bocado.
- Alimentación crítica: Los comedores críticos poseen amplios conocimientos sobre diversas dietas, regulaciones calóricas y otras características de la nutrición. Aunque este conocimiento puede ser beneficioso, el inconveniente es su rígida adhesión a las normas autoimpuestas. Por ejemplo, si en un evento solo les ofrecen hamburguesas, prefieren pasar hambre antes que desviarse de sus estrictas normas.
- Comer habitualmente los mismos platos: Los estudiantes o las personas con poco tiempo suelen pertenecer a la categoría de comedores habituales. Debido a las limitaciones de tiempo, es posible que se ciñan a las mismas comidas básicas, como la pasta. A estas personas les gusta la rutina y la simplicidad, y anhelan la familiaridad en sus comidas.
Cómo crear un tipo de alimentación saludable
Construir patrones de alimentación saludables puede requerir ayuda profesional y mucha automotivación. Los hábitos saludables con el Balón Gástrico Spatz son una opción a considerar si buscas al mismo tiempo perder peso y adoptar hábitos saludables a través de la atención médica profesional. Si tienes dudas sobre los métodos más eficaces para conseguir resultados satisfactorios, aléjate de las dietas poco saludables y busca orientación profesional. He aquí algunos consejos para empezar con buen pie la adopción de pautas alimentarias saludables:
- Planifica con antelación: Planificar las comidas con antelación es una forma proactiva de evitar recurrir a comida procesada o a domicilio.
- Vigila el tamaño de las raciones: El tamaño de las raciones puede ser un reto tanto en casa como en vacaciones. Recuerda dar prioridad a la alimentación consciente durante las vacaciones, ya que hay muchos alimentos tentadores en los destinos turísticos.
- Cocina en casa: Cocinar en casa es la mejor manera de saber qué contiene la comida y adaptarla a tus necesidades.
- Controla tus emociones: Las emociones suelen desencadenar una alimentación inconsciente, cuyo objetivo principal es aliviar los sentimientos de tristeza o enfado. Aprender a gestionar las emociones y el estrés es clave para superar este patrón. A menudo desconocido, estar relajado al comer es una excelente manera de evitar ganar peso en exceso.
- Comer despacio: Adaptar el ritmo al que se come es fundamental para digerir con facilidad los alimentos ingeridos, dando tiempo al organismo a obtener los nutrientes más vitales.
A estos consejos, añadir apoyo profesional es una opción que siempre merece la pena considerar. Buscar apoyo demuestra determinación y compromiso para lograr resultados de forma segura.

